Callejones, calles y callejas

Para González-Ruano suponen un muestrario antológico de toda Andalucía, es por eso que pasear por la parte antigua de la ciudad requiere su tiempo; en ellas conviven barrios de siglos diversos, rincones árabes y judíos se mezclan con otros renacentistas, dieciochescos, románticos,...

Hay también, como nos recordaran los hermanos de Las Cuevas “un trozo intangible del S. XVI y XVII envuelto en silencio...”. Es el Arcos de los caballeros, el de las grandes y blasonadas casas, “sacadas de cimientos y labradas. Visitarlo, comprender la hidalguía, nobleza notoria, cultivada y volcada a raudales, lo merecido de los escudos que presiden las fachadas".

Algunas de las calles por las que merece la pena perderse:

Cuesta de Belén (antigua puerta de Jerez):

Le viene su nombre por la imagen de una virgen ojival del S. XV, que estuvo ubicada en una hornacina en la cara interior de la derruida Puerta de Jerez. En esta calle, cercana al Hospital de San Juan de Dios, existió una de las tres puertas de acceso a la ciudad, databa de época musulmana y contaba con tres arcos, fortificación de doble muro, barbacana, foso y puente levadizo. En el dintel, el escudo de armas de Arcos (hoy en la portada del Ayuntamiento). En 1852, se derribó bajo el pretexto de que interrumpía la línea de una tortuosa calle; algunos artistas fueron testigos de su demolición (Madrazo, Parcerissa), calificándolo -no es para menos - de hecho vandálico.

Calle Nueva:

Fue el antiguo foso del Castillo hasta que, en 1755, el terremoto de Lisboa derribó la muralla norte, lo que dio origen a la formación de esta calle. El arco de entrada de esta calle se levantó en 1684. De hondo sabor poético: en ella nació el reconocido grupo poético “Alcaraván” en 1949.

Callejón de las Monjas:

Profundo callejón abierto entre el Convento de la Encarnación y la espalda de la Basílica Menor de Santa María

Calle Maldonado,

Pintoresca  calle salpicada con casas señoriales

Cuesta del Socorro:

Llamada así, por la existencia de una ermita bajo la advocación de la Virgen del Socorro, hoy desaparecida. Es una pintoresca y empinada cuesta que nos guarda sorpresas como el balcón que da la vuelta a la esquina, frente a la calle Cadenas. Por ella llegaréis, como lo hizo Pío Baroja, a “callecitas solitarias de casas blancas con rejas”

Calle Juan de cuenca.

Popularmente llamada calle de los jazmines, con una mansión blasonada que perteneció a Juan de Cuenca Farfán de los Godos; más abajo, el primitivo solar de los Marqueses de Torresoto, donde se realizaba una de las tres grandes tertulias de Arcos de 1861. A continuación, un hermoso azulejo de S. José del S. XVIII.

Calle Cadenas:

A la calle Cadenas la nombraron así por las cadenas que le pusieron al portal de la casa de los Yuste de la Torre como recuerdo de la visita y estancia de Sancho IV.

Calle Cuna:

Se llama así por estar en ella la entrada de la fundación de niños expósitos. En esta calle se asentó el viejo pósito instaurado por los Reyes Católicos. Fue elegida por M. Utrillo para ser reproducida en  el “Pueblo Español” de Barcelona.

Calle Callejas:

Calle serpenteante que baja o sube (según se mire) hacia la Puerta de Matrera.

Y un sin fin de calles, callecitas, cuestas como: piedra del Molino,  Altozano, San Juan,  Cuesta de las Monjas… que guardan toda la esencia de este pueblo de altura.